¿POR QUE BAUTIZAR A LOS NIÑOS?

Gálatas 3:27  “Todos se han revestido de Cristo, pues todos fueron entregados a Cristo por el bautismo.”

         

Por el bautismo:

  • Nos revertimos en Cristo

  • Nos consagramos a Cristo

¿Qué es revestirse? Ser cristiano.

          No se puede ser cristiano si no se bautiza. Entonces la interrogante es ¿Usted ha bautizado a su hijo para que sea cristiano?

          Con el bautismo nos consagramos a Cristo, ¿Usted quiere que su hijo sea consagrado a Cristo o a Satanás?

         

Sí se puede bautizar a un niño, ¿para qué? Para que sea cristiano y para que sea consagrado a Cristo y no al mundo ni al enemigo.

 

Esos regalos nos lo da el bautismo. Y aún hay más regalos todavía:

          Versículo 28  “Ya no hay diferencia entre judío y griego, entre esclavo y hombre libre; no se hace diferencia entre hombre y mujer, pues todos ustedes son uno en Cristo Jesús. 29 Y si ustedes son de Cristo, también son descendencia de Abrahán y herederos de la promesa.”

          ¿Usted quiere que su hijo sea hijo de Dios y heredero de las promesas? Claro que sí. Y si no, entonces estamos perdiendo el tiempo.

          ¿Cuál es el sello para que Dios nos reconozca como hijos de él?

Efesios 4:30  “No entristezcan al Espíritu santo de Dios; éste es el sello con el que ustedes fueron marcados y por el que serán reconocidos en el día de la salvación.”

Hechos 2:38  “Pedro les contestó: Arrepiéntanse, y que cada uno de ustedes se haga bautizar en el Nombre de Jesús, el Mesías, para que sus pecados sean perdonados. Entonces recibirán el don del Espíritu Santo. 39 Porque el don de Dios es para ustedes y para sus hijos, y también para todos aquellos a los que el Señor, nuestro Dios, quiera llamar, aunque estén lejos.”

1 Pedro 3:20  “me refiero a esas personas que se negaron a creer en tiempo de Noé, cuando estaba por acabarse la paciencia de Dios y Noé ya estaba construyendo el arca. Pero algunas personas, ocho en total, entraron al arca y se salvaron a través del agua.  21 Ustedes reconocen en esto la figura del bautismo que ahora los salva; pues no se trata de una limpieza corporal, sino que se pide a Dios una renovación interior por medio de la resurrección de Cristo Jesús.”

         

Esas ocho personas que se salvaron por medio del agua (bautismo) quedaron salvos y pudieron entrar al arca.

          Entonces, ¿usted quiere que su hijo se salve? Solamente ocho creyeron, los demás nadie lo creyó.

         

El cristiano cree en la palabra de Dios, el que NO es cristiano anda burlándose y hasta se ríe de los cristianos. Lo mismo pasó con Noé, al estar construyendo el arca, pero después se dieron cuenta que estaban en un error y ya era demasiado tarde.

          No espere que sea tarde en su vida, todavía puedes reconocer en el bautismo la salvación que Dios nos da a nosotros.

 

Creámosle a Dios y no a palabras de hombres:

Salmo 51:7  “Tú ves que malo soy de nacimiento, pecador desde el seno de mi madre.” (Este salmo en la biblia de los protestantes esta en 51:5)

 

Romanos 51:7  “Y así como la desobediencia de uno solo hizo pecadores a muchos, así también por la obediencia de uno solo toda una multitud es constituida “justa”.

 

Marcos 16:16  “El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer será condenado.” (Aquí se refiere a los cristianos del primer tiempo)

 

Mateo 28:18  “Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” (En todos los pueblos hay niños, no dice “vayan y bauticen a los adultos”)

Hechos 16:31  “Le respondieron: Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia. 32 Le anunciaron la palabra del Señor a él y a todos los de su casa. 33 El carcelero sin más demora, les lavó las heridas y se bautizó con toda su familia a aquella hora de la noche.”

Pregunta a los protestantes: ¿Por qué a un niño que no tenía uso de su razón todavía, no le preguntaron qué nombre le gustaba? ¿Por qué no le preguntan a los 15 o 20 años de edad?

         

Es lo mismo con el bautismo.

Juan 3:5  “Jesús le contestó: En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu Santo no puede entrar al reino de Dios.”

 

Marcos 10:14  “Jesús, al ver esto, se indignó y les dijo: Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el reino de Dios pertenece a los que son como ellos. 15 En verdad les digo: quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él. 16 Jesús tomaba a los niños en brazos e, imponiéndoles las manos, los bendecía.

Marcos 1:8  “Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará en el Espíritu Santo.”

        

A Jesús los bautizaron en el río y después de ahí se fue al desierto a ayunar 40 días y 40 noches y a los 33 años muere en la cruz.

 

Nosotros en la Iglesia Católica no hacemos lo que hizo Jesús, sino, lo que mandó a hacer.

          A los ocho días de ser circuncidado Jesús, no le pidieron el consentimiento, si quería o no. En aquel tiempo, en el tiempo judío, la circuncisión era la forma para ser parte del pueblo judío.

Colosenses 2:13  “Ustedes estaban muertos por sus pecados y su misma persona no estaba circuncidada, pero Dios los hizo revivir junto a Cristo: ¡Nos perdonó todas nuestras culpas!”

         

El bautismo ayuda en 3 cosas:

  • Para quitar el pecado original

  • Recibe el Espíritu Santo

Pasa a formar parte del nuevo pueblo de Dios, que es la Iglesia.

  • Todos queremos, como humanos, amar y ser amados. Y ser cristiano, no significa otra cosa que practicar el mandamiento del amor: “Amaos los unos a los otros como Yo os he amado”. El amor auténtico nunca ha sido un mal para nadie.

    Que un niño goce del amor de sus padres ya desde la concepción, no es ningún condicionamiento negativo sobre la libertad y voluntad del niño. Más aún, es lo más hermoso que un niño puede poseer: el amor y afecto de sus padres.

    Qué triste es ver a niños maltratados y rechazados por sus propios padres. ¿Por qué, pues, será el amor de Dios un mal para el nuevo bautizado? Gozar del amor de Dios es lo máximo que se puede pedir, y nosotros no tenemos el derecho de privar a nadie del don de ser amado.

    El bautismo es la puerta del encuentro con Cristo, el fundamento de toda la vida cristiana y la incorporación al pueblo de Dios, la Iglesia. Contiene en germen toda la acción santificadora de la gracia de Dios, que se irá desarrollando a lo largo de toda su vida. El hombre que hoy se bautiza como niño, llegará con la ayuda de la Iglesia, a responder conscientemente a la gracia que ha recibido. Necesitará de sus padres y de la misma Iglesia, pues son quienes han proclamado la fe en nombre el niño y se han hecho garantía de la educación y del desarrollo de su fe.

    "Quien no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios" (Juan 3,5)
    Las objeciones contra el Bautismo de los niños proceden de una triple ignorancia: Ignorancia de los bienes del Bautismo, de la Palabra de Dios y de la práctica de la Iglesia.
    El Bautismo es una gracia Inestimable

    El Bautismo nos hace hijos de Dios. Gálatas 4, 5-7

    El Bautismo es la fuente de la vida nueva en Cristo. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) 1253

    El Bautismo nos lava el pecado. Hechos 2, 38

    El Bautismo nos incorpora a Cristo, Romanos 8, 29. CIC 1272 y a la comunidad de salvación. CIC1273

    El Bautismo nos imprime el "sello del Señor" con que el Espíritu Santo nos ha marcado para el día de la redención. Efesios 4, 30

    Los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo.

    ¿Qué Dice La Biblia? 
    Jesucristo lo dijo claramente a Nicodemo: "Quien no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios" Juan 3, 5. Jesucristo no excluye a nadie, todos necesitan del Bautismo. "Lo nacido de la carne, es carne, lo nacido del Espíritu, es espíritu". Si un niño no está bautizado no es nacido del Espíritu.

    Lo que Enseña el Antiguo Testamento

    Los niños en la Antigua Alianza no esperaban a ser adultos para incorporarse al pueblo de Dios, sino que eran circuncidados al octavo día. Lee: Hechos 7, 8. El Bautismo sustituye a la circuncisión, por eso los primeros cristianos bautizaban a los niños.

    La Práctica de la Iglesia

    En un inicio, la mayoría de los bautizados eran adultos. No era posible de otra manera porque era una Iglesia de convertidos. Pero ya desde entonces era costumbre bautizar "casas" enteras: 1 Corintios 1, 16; Hechos 16, 15. 33. Los miembros de la casa incluían a las mujeres, a los niños y a los esclavos aunque no se mencione.

    El Bautismo era comparado con el Arca de Noé, donde se salvaba la familia entera: Padres e hijos. 1Pedro 3, 20-21. La salvación era para toda la familia.

    San Policarpo que murió en 155 d.C. en el momento de su martirio, cuando se le pide abjurar de su fe en Cristo, atestigua: "Hace ochenta seis años que le sirvo", difícilmente podría haber dicho eso si no hubiese sido bautizado desde niño.
    Lo Que Enseña La Iglesia
    La advertencia de Cristo en el Evangelio: "Quien no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de los cielos" (Juan 3,5), debe entenderse como la invitación de un amor universal e infinito; un llamado a sus hijos deseando para ellos el mayor bien. Este llamamiento irrevocable y urgente no puede dejar al hombre en una actitud indiferente o neutral, ya que su aceptación es para él la condición del cumplimiento de su destino. (Instrucción sobre el Bautismo de los niños #10)

    La fe, no es sólo un acto personal, sino también una virtud sobrenatural. Los niños no son capaces de un acto personal de fe, pero sí pueden tener la fe como virtud sobrenatural. De la misma manera que "el amor ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado", es decir, por gracia y no por nuestro propio esfuerzo así también el Espíritu Santo da la fe a los que reciben el Bautismo. (La Doctrina de la Fe, Franco Amerio p.445)


1ª. Objeción. La fe es necesaria para el Bautismo, los niños no pueden hacer un acto de fe, por tanto no pueden ser bautizados. 

La Iglesia está de acuerdo: "El Bautismo es el sacramento de la fe". (CIC 1253). "El que creyere y se bautizare se salvará" (Marcos 16, 16) Por eso "...el Bautismo jamás se ha administrado sin fe: para los niños se trata de la fe de la Iglesia". (Instrucción sobre el Bautismo de los Niños No. 18).

Entrar al cine sin boleto es un fraude, pero si otro paga mi boleto, tengo tanto derecho a entrar como si yo lo hubiera pagado.

Cristo siempre exigió la fe para sanar a los enfermos, pero en el caso de los niños bastaba la fe de su padre o su madre, como es el caso de la hija de Jairo, Marcos 5, 36 y de la hija del siro fenicia, Mateo 15, 28.

Nadie se puede dar la fe a sí mismo. El niño recibe la vida de sus padres, y la fe de la Iglesia. Es una fe inicial, en semilla, que después debe crecer y volverse adulta, sin embargo basta para recibir el Bautismo. De esta forma los niños reciben la fe y con ella la vida eterna como un don gratuito de Dios a través de la iglesia. Lee: CIC n. 169.

El Bautismo de los niños pone de manifiesto la gratuidad de la salvación.

"Dejad que los niños vengan a mí"

La Sra. Edith era una convencida Bautista, pero sucedió que uno de sus hijos nació con Síndrome de Down. El pastor se negó a bautizarlo porque el niño "no podía hacer un acto de fe". Para la Sra. Edith las palabras de Cristo eran claras: "Quien no nace del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios". ¿Por qué su hijo iba a estar excluido del Reino de Dios? Decidió llevar a su hijo a una iglesia donde lo bautizaran y así se convirtió el niño en hijo de Dios y ella a la fe católica.


2ª. Objeción. Los niños no necesitan Bautismo porque ellos son inocentes y no tienen pecado. 

El que no distingue, confunde. Los niños no tienen pecados personales, pero sí tienen el pecado original.

San Pablo opone a la universalidad del pecado, la universalidad de la salvación en Cristo: "Por un sólo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, pues todos pecaron..." Romanos 5, 12 Si todos sufren la derrota del pecado, entonces, todos necesitan el baño que nos lava del pecado: el bautizo.

TODOS SOMOS PECADORES

El Rey David dice en el salmo 50: "Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre..." Si el bebé, desde el seno de su madre, nace con culpa y es un pecador, quiere decir que también necesita el "Bautismo para el perdón de los pecados". Lee: Hechos 2, 37. Estudia detenidamente: CIC n.1250 y 405.

TODOS SOMOS CIEGOS

La historia del ciego de nacimiento (Juan 9) es muy aleccionadora. El ciego representa al cristiano, porque todos nacemos ciegos a la fe y, por tanto, todos necesitamos lavarnos en la Piscina del Enviado = el Bautismo de Cristo. Si los gatitos a los ocho días abren los ojos ¿porqué los niños deben esperar a ser adultos para abrirlos?

3ª. Objeción. No es bueno imponer a los niños una fe que ellos no han escogido. 

La fe ni es "escogida", ni es "impuesta" sino que es don y gracia de Dios. Si el Bautismo confiere a los hijos el bien sublime de la gracia divina, sólo unos padres ignorantes o incrédulos podrán negar a sus hijos este don. Pero además, ¿quién eres tú para negar a Jesucristo el derecho legítimo sobre aquel por quien Él murió y resucitó?

4ª. Objeción. Jesucristo se bautizó de grande y se bautizó en el río. 

Esta objeción revela una gran ignorancia de la palabra de Dios. Porque Cristo recibió el Bautismo de Juan, que era un bautismo de penitencia, nosotros en cambio, recibimos el Bautismo de Cristo, en fuego y Espíritu. Por eso somos "cristianos" y no "bautistas". Y por eso los católicos bautizamos no como el Bautista lo hacía, sino como Cristo manda: "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". Lee: Mateo 28, 19.

5ª. Objeción. ¿Y qué hay de los niños que mueren sin Bautismo? 

"La Iglesia los confía a la misericordia de Dios que quiere que todos los hombres se salven" (1Timoteo 2, 4) y a la ternura de Jesús con los niños, que le hizo decir: "Dejad que los niños se acerquen a mí, y no se lo impidáis" (Marcos 10, 14). Esto nos permite confiar en que hay un camino de salvación para los niños que mueren sin el Bautismo. Por esto es más apremiante aún la llamada de la Iglesia a no impedir que los niños vengan a Cristo por el don del Bautismo. (CIC n. 1261).